sábado, 6 de febrero de 2021

Real Madrid S.A.D.; Barcelona S. en C.

 Nota: Entrada publicada originalmente en martiperarnau.com en Agosto de 2014. 

Con motivo de los problemas económicos causados por la pandemia, vuelve a hablarse de la posible conversión de Real Madrid y FC Barcelona en sociedades anónimas o limitadas. 

La Bundesliga y su modelo "50+1" suele ponerse como ejemplo de buen gobierno para preservar la identificación de clubes e hinchas, y evitar la llegada de inversores que no busquen lo mejor para el club en el largo plazo.

En el artículo explico como la conversion en sociedades anónimas es compatible con el modelo del 50+1. En su día ya fue objeto de debate y por eso lo "recuelgo" aquí. Los datos no han sido actualizados a 2021 pero creo que el mensaje es el mismo.

 

El Borussia Dortmund ha anunciado una ampliación  de capital por importe de 114 millones de euros, confirmando la entrada en el accionariado del equipo de varios de sus principales patrocinadores: Puma (material deportivo), Evonik (energía) y Signal Iduna (seguros).

Hace cinco meses, el Bayern de Múnich anunciaba la venta de un 8% de las acciones del equipo en su poder a la empresa Allianz (seguros), que pasaba así  a formar parte de su selecto grupo de accionistas junto a Audi (9%, automóviles) y Adidas (9%, material deportivo). Sumando todas las ventas de acciones realizadas desde el año 2002 el Bayern ha recaudado 277 millones de euros.

Al igual que cuando ocurrieron las diversas entradas en el capital del Bayern, hoy me he preguntado lo mismo: ¿qué interés tienen estas empresas en entrar en el capital de un club de fútbol?

Como inversión financiera no se ajustan al  perfil típicamente deseable, puesto que no reparten dividendos y no es muy probable realizar una gran plusvalía ya que estos clubes no buscan maximizar el beneficio económico sino el rendimiento deportivo. De hecho, en el caso del Bayern sería extremádamente difícil encontrar incluso un comprador debido al tamaño del paquete accionarial y a que estos valores no cotizan en ningún mercado secundario.  El Borussia Dortmund sí cotiza en Bolsa (el único en Alemania), pero creo que para el consejero delegado de una empresa energética resulta muy difícil de justificar especulaciones bursátiles de tanta incertidumbre y dudosa rentabilidad (el Borussia estuvo al borde la quiebra en 2005, y jamás ha recuperado su precio de salida oficial de 11 euros estando actualmente en 5 euros), principalmente porque tampoco el objeto social de esa compañía es la inversión en otras compañías.

Si como inversión financiera son difíciles de explicar, más complicado aún serían otros motivos como el altruismo, la mera tenencia simbólica u otras razones de carácter social, debido a su elevadísimo importe y su muy limitado alcance. Y por si fuera poco, son participaciones sin control político: estas inversiones no les dan a los clubes el control de la empresa en la que invierten, y puesto que hay otro accionista que sí es mayoritario, su voz es insignificante, al menos en principio.

Entonces, ¿qué retorno obtienen estas empresas por semejante desembolso? Bien sencillo: potenciar al club al que también patrocinan y así potenciar sus propias marcas, mientras que esquivan las preguntas que se generarían si inflaran aún más los existentes contratos de patrocinio por encima del nivel actual de mercado. A su vez, encuentran una manera muy eficiente de invertir en publicidad e imagen sin afectar a su cuenta de resultados, ya que las inversiones financieras van al activo contable, no al capítulo de gastos.

Es decir, muchas empresas están trasladando a los campos de fútbol su competición empresarial, utilizando para ello a los equipos de fútbol que patrocinan. A la larga, esto terminará por ampliar el hueco entre grandes y pequeños, ya que estos son ingresos que no se reparten equitativamente como si ocurre con los de televisión en la Bundesliga. De hecho, el Bayern ya obtiene el 55% de sus ingresos de Marketing mientras que el Real Madrid el 40%. Y eso sin contabilizar lo recaudado por las ventas de acciones.

Por otro lado existe un lado positivo: con la compra de estas acciones, las empresas patrocinadoras también demuestran su compromiso a largo plazo con el equipo, asegurando los ingresos futuros y la estabilidad que ello conlleva.

La pregunta lógica que muchos aficionados españoles se realizarán es la siguiente: ¿a qué esperan Real Madrid y Barcelona y los otros clubes que no son S.A.D para hacer lo mismo? Siempre se ha dicho que es para seguir perteneciendo a sus socios, pero ¿no son Borussia y Bayern de sus socios?

La “norma del 50+1”de la Bundesliga obliga que todos los equipos participantes estén controlados por los socios del “club originario”. El fin último de la norma es dar preferencia a los intereses de los socios, teóricamente ligados al desempeño deportivo y el largo plazo, y no a los de los inversores, en teoría asociados a maximizar el beneficio y no necesariamente con voluntad de permanencia indefinida en el club. Aquellas empresas que demuestren su compromiso en el largo plazo (20 años), sí están autorizadas a tomar el control. 

Pero esta norma no se refiere estrictamente al porcentaje de capital, sino al porcentaje de control o derechos de voto; así, mientras que el FC Bayern AG es una Sociedad Anónima participada en su mayoría por el club de socios FC Bayern e.V. (club originario), y minoritariamente por Audi, Adidas y Allianz, el Borussia Dortmund GmbH & Co. KGaA es una sociedad comanditaria donde un socio tiene responsabilidad ilimitada y la gestión total, en este caso el club de socios Ballspielverein Borussia 09 e.V.  aunque  tenga  apenas el 7% del capital social del equipo, estando el resto en manos de otros inversores minoritarios y en el free-float de la Bolsa. Es decir, en Alemania los clubes hicieron un spin-off  o escisión de sus equipos de fútbol profesional creando una sociedad separada y dieron entrada a nuevos accionistas y capital para potenciarlos, mientras se aseguraron mantener el control total de la gestión empresarial.

Ambas formas jurídicas existen también en España, por cierto. Así que hagamos un pequeño y simplista  ejercicio de ficción financiera, que seguro que a Florentino y a Bartomeu se les ha pasado más de una vez por la cabeza cuando en alguna infundada pesadilla, un banco les negaba un crédito:

-          Allianz pagó 110 millones de euros por el 8% del Bayern, lo que supone valorar toda la compañía en 1.222 millones de euros.

-          Si los ingresos del FC Bayern AG en la temporada 12/13 fueron de 431* millones de euros, el equipo se ha valorado a 2,83 veces ingresos. Es un múltiplo realmente bajo en comparación con otros sectores, pero no podemos obviar el hecho de que son inversiones sin una clara rentabilidad en principio  y sin control alguno sobre la gestión (en teoría)

-         Los ingresos de Real Madrid y Barcelona fueron de 519 y 483 millones respectivamente. Si les aplicáramos el mismo múltiplo que al Bayern (2,83), la valoraciones serían 1.469 millones (Real Madrid) y 1.367 millones (Barcelona).

-          La venta de un 10% del club reportaría unos jugosos 147 millones al Madrid y 137 al Barcelona en efectivo, casi un 30% de sus presupuestos anuales.

Sin duda una buena inyección de capital que más que una pesadilla pareciera un “sueño mojado”.

Tanto en Bayern como en Borussia, las distintas aportaciones de capital han sido y serán destinadas a amortizar deuda, a la construcción y recompra del estadio, y en general a sanear la deuda del club y sentar unas bases sólidas para la generación de ingresos recurrentes.

Conociendo la “tremenda aversión” al riesgo y al endeudamiento de nuestros gestores (evidente cuando uno mira los actuales balances de los clubes), ¿a qué creen ustedes que dedicarían el dinero Florentino y Bartomeu? ¿A amortizar sus costosas deudas, o al nuevo Camp Nou? ¿A la cubrición del Bernabéu, o al nuevo James Rodríguez?

*Todas las cifras de ingresos obtenidas de la Football Money League de Deloitte